¿EN QUÉ CONSISTE ESTE PROCESO?

37     El proceso de pastoral integral parte de una Evangelización kerigmática o primer anuncio que se ofrece en principio a personas de la parroquia que aunque han recibido los sacramentos no han sido evangelizados plenamente. La Nueva Evangelización comienza siempre por el Kerigma y es el marco para vivir la conversión que lleva a un encuentro personal vivo, de ojos abiertos y corazón palpitante, con el Señor resucitado.

Así el objetivo primordial de la nueva Evangelización es hacer discípulos que contagien, irradien y atraigan por el  testimonio de vida, por la testificación de palabra y por la salida misionera y el compromiso apostólico, a otras personas que son motivadas para iniciar el proceso, hasta llegar a formar pequeñas comunidades, en diversos sectores, urbanos y rurales, con ministerios propios al servicio de la vida parroquial.

38     Por lo tanto, con la Nueva Evangelización se quiere lograr que toda la Arquidiócesis de Popayán entre en estado de misión permanente para que a través de un proceso integral en tres etapas desde el Primer Anuncio (anuncio kerigmático) y un discipulado en comunión,  se proyecte en acción pastoral de presencia y servicio a  todos los hombres y mujeres y podamos llegar a ser verdaderos discípulos misioneros de Jesucristo.

Al final nos proponemos como meta lograr la organización de las Parroquias de la Arquidiócesis  como células vivas de la Iglesia y lugar privilegiado en el que la mayoría de los fieles tengan  una experiencia concreta de Cristo vivo, de comunión eclesial y de compromiso misionero.

¿CÓMO PONER EN MARCHA ESTE PROCESO?

  39     Es necesario iniciar con la convocatoria, en cada parroquia, formando un consejo de pastoral ampliado donde estén todos los responsables de los distintos ministerios, de los grupos y movimientos apostólicos y representantes de las comunidades religiosas, de los institutos de vida apostólica y los sectores parroquiales, para asumir comunitariamente la tarea pastoral con los siguientes objetivos.

  1. Hacer el anuncio kerigmático central, o continuar haciéndolo  donde ya se haya iniciado,  a los alejados de la Iglesia para llevarlos a un encuentro personal con Cristo vivo, y también se hace este anuncio  a los que siempre han sido fieles.
  2. Promover una profunda conversión personal y pastoral de todos los agentes y estructuras de la vida parroquial.
  3. Asumir una espiritualidad de comunión como base fundamental dentro del proceso de Nueva Evangelización que nos lleve a consolidar la experiencia de las pequeñas comunidades evangelizadas y evangelizadoras.
  4. Impulsar la conciencia y las acciones misioneras permanentes de todos discípulos ya evangelizados  mediante la tarea de la misión permanente.
  5. Responder al llamado que el Señor nos hace a ser discípulos misioneros viviendo de manera real, afectiva y efectiva la solidaridad con todos y especialmente con los más pobres.
  6. Formar los agentes pastorales, presbíteros, consagrados religiosos y religiosas y laicos que garanticen la vivencia del proceso en misión permanente.

N.B Los laicos que vienen militando en los diversos grupos y movimientos, ya mencionados antes, como son miembros avanzados de la comunidad parroquial, están todos comprometidos con este proceso parroquial, sin dejar ni descuidar sus propios movimientos y grupos donde se han formado.

 

 

METODOLOGÍA PARA LOGRAR ESTOS OBJETIVOS

40     El proceso de evangelización que es único e idéntico en todas partes y en todas las condiciones aunque no se realice del mismo modo, según las circunstancias se despliega con una dinámica particular estructurada por etapas o momentos esenciales, a saber: a) la acción misionera dirigida a los no creyentes, a otros creyentes, a los que viven en la indiferencia religiosa y a los bautizados no convertidos de toda edad; b) la acción catequética o catecumenal, de iniciación, para los que deciden crecer en la fe y para los que necesitan completar o reestructurar su iniciación; y c) la acción pastoral para los fieles ya maduros, en el seno de la comunidad cristiana (cf. Orientaciones comunes para la catequesis en Colombia 27).

41     A través de estas tres etapas de la acción misionera como primer anuncio, catecumenado o catequesis de crecimiento y compromiso misionero de los ya evangelizados la parroquia entra en un proceso de evangelización nueva. Veamos:

A.- ETAPA KERIGMÁTICA O PRIMER ANUNCIO

42     Cuando se trata del proceso evangelizador en su etapa de acción misionera, las acciones propias del Ministerio de la Palabra son la convocatoria y llamada a la fe. Esto es lo que, de inmediato se desprende del mandato misionero de Jesús y se lleva a cabo mediante el primer anuncio, cuyo propósito es suscitar la respuesta inicial a Jesucristo y la voluntad de caminar en su seguimiento. Sobre este cimiento se construirá después todo el edificio de la vida cristiana y en consecuencia todo el proceso de educación y maduración en la fe (cf. Orientaciones comunes para la catequesis en Colombia 27 y 29).

43     El primer anuncio tiene la función de anunciar el Evangelio y llamar a la conversión, o bien, despertar y suscitar la fe y la conversión. En el lenguaje actual, esta función equivale a la expresión bíblica Kerigma, que pertenece al lenguaje técnico de los biblistas, pastoralistas y teólogos y significa “pregón”, “proclamación”, o “anuncio”. En el Nuevo Testamento el Kerigma aparece con el sentido particular del pregón típico cristiano que es el anuncio explícito del Evangelio de Jesucristo. Por eso, la expresión primer anuncio tiene siempre como complemento el Evangelio de Jesucristo con lo que se entiende de modo más adecuado su naturaleza y sus intencionalidades (cf. Orientaciones comunes para la catequesis en Colombia 30)

 

Una  de las metodologías para la aplicación de esta etapa es la siguiente:

1º  CONVOCATORIA

Motivar para la Nueva Evangelización, por el contagio personal, el testimonio de los ya evangelizados, la motivación del Párroco.

2º JORNADA MISIONERA

Momento especial para descubrir que se puede conocer a Jesús, motivando por qué la Iglesia está empeñada en este proceso de Nueva Evangelización

3º CASA DE REUNIÓN

Lugar propicio para preparar el encuentro con Cristo vivo, logrando que los fieles lleguen a una verdadera actitud de conversión al Señor.

4º RETIRO DE EVANGELIZACIÓN

Este retiro es fundamental pone las bases de un proceso y conduce a Renovar las promesas y compromisos derivados de los Sacramentos del  Bautismo y Confirmación y comprometerse a seguir creciendo en la Fe.

B.- KOINONIA, ETAPA CATECUMENAL O CATEQUESIS DE CRECIMIENTO. (PERMANECER Y PERSEVERAR)

44     Se trata de la segunda etapa, o de acción catequética o catecumenal. Es una etapa esencial en el proceso de formación de los discípulos. Sin ella, sin una adecuada iniciación cristiana no habría discípulos misioneros de Jesucristo tal como lo reconoce el catecismo de la Iglesia Católica cuando dice: “desde los tiempos apostólicos, para llegar a ser cristiano se sigue un camino y una iniciación” (cf. CEC1229). El Magisterio de la Iglesia pide, para hoy, una recuperación de los procesos catecumenales que caracterizaron la práctica iniciatoria de la Iglesia en los primeros siglos. La tarea de la segunda etapa de la evangelización es la iniciación cristiana integral en orden a una operante y explícita profesión de fe (cf. Orientaciones comunes para la catequesis en Colombia 27b y 44).

Una de las metodologías es la siguiente:

1º PROCESO DE KOINONÍA

Con todos los que han vivido la primera etapa, se continúa el Proceso de Integración de la Comunidad en lo que se llama permanecer y perseverar.

2º RETIRO DE KOINONÍA

Este retiro fortalece la fe inicial y conduce al gusto de crecer en comunidad. Tiene su centro en la Eucaristía hace  que todos los que han vivido el Proceso, empiecen a vivir la experiencia de pequeña comunidad.

VIDA EN PEQUEÑA COMUNIDAD

Con unos elementos propios de la reunión que se deben realizar todos bien precisos

-Oración de alabanza

-Catequesis

-Edificación Espiritual

-Solidaridad Social

-Oración de Petición, unos por otros

 

C -INTEGRACIÓN EN LA VIDA PARROQUIAL  Y COMPROMISO MISIONERO O ACCION PASTORAL DE PRESENCIA Y SERVICIO

45     La tercera etapa corresponde propiamente a la acción pastoral orientada a los fieles cristianos ya maduros en el seno de la comunidad cristiana. Esta etapa se dirige a los cristianos ya iniciados en los elementos básicos que necesitan alimentar y madurar constantemente su fe a lo largo de toda la vida. Es posterior al kerigma su educación básica y la supone. Como etapa de educación permanente en la fe, tiene el carácter de ser el alimento constante que todo organismo adulto necesita para vivir. No solo se dirige a cada cristiano para acompañarlo en el camino hacia la santidad sino también a toda la comunidad cristiana como tal para que vaya madurando tanto en su vida interna de amor a Dios como en el amor fraterno así como en su apertura al mundo como comunidad misionera (cf. Orientaciones comunes para la catequesis en Colombia 27c y 52-54).

Una vez vivido el Kerigma y la etapa de Permanecer y Perseverar mediante la renovación de los sacramentos del bautismo, confirmación, reconciliación y eucaristía participan de los ministerios que tenga organizados la parroquia como servicio y compromiso concreto, por ejemplo pueden pertenecer al ministerio de Evangelización, de Catequesis, de Rehabilitación y enfermos, Escuelita de la fe, jóvenes etc.

Los que han pertenecido a un grupo, v.gr grupo de oración, Retiros Juan XXIII etc y han aprovechado todo el proceso de formación, vuelven a su grupo muy enriquecidos y más comprometidos con la Iglesia y con su comunidad parroquial, así se ve que el proceso no aniquila grupos sino que los enriquece.

Regresan a su grupo participando de los ministerios que tenga organizados la parroquia como servicio y compromiso concreto, por ejemplo  pueden pertenecer al Ministerio de Evangelización, de Catequesis, de Rehabilitación, Escuelita de la Fe,  Jóvenes, etc.

También puede suceder que quienes hayan vivido esta experiencia aspiren a ingresar al Diaconado Permanente, al Seminario, a la vida Consagrada, o intensificar su vida de seguimiento al Señor en la Pequeña Comunidad viviendo vida nueva y edificación espiritual.