Plan Pastoral

PLAN GLOBAL DE PASTORAL

2013-2018

INTRODUCCIÓN

  1. Ante todo debemos dar gracias a Dios que nos ha permitido vivir este año de la fe, nos ha ayudado a crecer en el conocimiento de su Palabra, nos ha hecho gustar más y más el rico alimento de los sacramentos. La luz que sigue irradiando el Concilio Vaticano II y la guía segura que ofrece el Catecismo Católico de la Iglesia, son los mejores reflectores que iluminan el devenir de los tiempos y sostienen un camino firme por donde debe transitar la Iglesia.
  2. En este año de la fe, aleccionados por tantos signos que el Señor ha puesto en el camino de la Iglesia, las sabias orientaciones dadas por el Papa Benedicto XVI y el Papa Francisco, nos animan a seguir “mar adentro”, como nos decía el Santo Papa Juan Pablo II al iniciar el tercer milenio. La Iglesia tiene muy clara la misión que Cristo le encomendó, por eso busca acelerar la plenitud del Reino de Salvación para todos, es así como este plan global de pastoral quiere señalar un derrotero en la marcha de nuestra Arquidiócesis.
  3. Es necesario que todos los que formamos la Iglesia de Cristo conozcamos muy bien lo que creemos, lo que celebramos, lo que debemos vivir y lo que debemos orar. Estos cuatro aspectos de la vida cristiana son necesarios para crecer en la fe y justifican el proceso que se señala en este plan global de pastoral. Cuando haya más claridad y firmeza en la fe, que debe adquirirla todo cristiano, entonces las comunidades parroquiales serán más alegres y solidarias, más acogedoras y activas en la acogida y la ayuda a los necesitados, brillará con fuerza atrayente y cautivadora el amor de Cristo que la está animando. Los alejados que han dejado la Iglesia para unirse a otros grupos volverán a su casa, a este propósito dice Aparecida “según nuestra experiencia pastoral, muchas veces, la gente sincera que sale de nuestra Iglesia no lo hace por lo que los grupos “no católicos” creen, sino, fundamentalmente, por lo que ellos viven; no por razones doctrinales, sino vivenciales; no por motivos estrictamente dogmáticos, sino pastorales; no por problemas teológicos, sino metodológicos de nuestra Iglesia. Esperan encontrar respuestas a sus inquietudes. Buscan, no sin serios peligros, responder a algunas aspiraciones que quizás no han encontrado, como debería ser, en la Iglesia” (A 225)
  4. El Plan Global de Pastoral que estamos presentando ayudará a realizar más plenamente los cuatro aspectos fundamentales que señala Aparecida 226:
    1. La experiencia religiosa. En nuestra Iglesia debemos ofrecer a todos nuestros fieles un “encuentro personal con Jesucristo”, una experiencia religiosa profunda e intensa, un anuncio kerigmático y el testimonio personal de los evangelizadores, que lleve a una conversión personal y a un cambio de vida integral.
    2. La vivencia comunitaria. Nuestros fieles buscan comunidades cristianas, en donde sean acogidos fraternalmente y se sientan valorados, visibles y eclesialmente incluidos. Es necesario que nuestros fieles se sientan realmente miembros de una comunidad eclesial y corresponsables en su desarrollo. Eso permitirá un mayor compromiso y entrega en y por la Iglesia.
    3. La formación bíblico-doctrinal. Junto con una fuerte experiencia religiosa y una destacada convivencia comunitaria, nuestros fieles necesitan profundizar el conocimiento de la Palabra de Dios y los contenidos de la fe, ya que es la única manera de madurar su experiencia religiosa. En este camino, acentuadamente vivencial y comunitario, la formación doctrinal no se experimenta como un conocimiento teórico y frío, sino como una herramienta fundamental y necesaria en el crecimiento espiritual, personal y comunitario.
    4. El compromiso misionero de toda la comunidad. Ella sale al encuentro de los alejados, se interesa por su situación, a fin de reencontrarlos con la Iglesia e invitarlos a volver a ella.

CONCLUSIÓN: A la Virgen María, Nuestra Señora de la Asunción, estrella de la evangelización y patrona de nuestra arquidiócesis, le imploramos devotamente su protección. Con su ayuda y confiadamente “seguimos lanzando las redes” en el nombre del Señor.

Popayán, 24 de noviembre de 2013,
Solemnidad de Cristo Rey y en la clausura del año de la fe.
Iván Antonio Marín López
Arzobispo de Popayán