{"id":14783,"date":"2025-06-06T17:42:04","date_gmt":"2025-06-06T22:42:04","guid":{"rendered":"https:\/\/arquidiocesisdepopayan.org\/web\/?p=14783"},"modified":"2025-08-14T16:10:58","modified_gmt":"2025-08-14T21:10:58","slug":"lema-los-pueblos-indigenas-suenan-con-una-vida-digna-la-esperanza-no-defrauda","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/arquidiocesisdepopayan.org\/web\/2025\/06\/06\/lema-los-pueblos-indigenas-suenan-con-una-vida-digna-la-esperanza-no-defrauda\/","title":{"rendered":"Lema: Los Pueblos Ind\u00edgenas, sue\u00f1an con una vida digna, la Esperanza no defrauda."},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"14783\" class=\"elementor elementor-14783\">\n\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-6fb51bc elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"6fb51bc\" data-element_type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-1f2fedd\" data-id=\"1f2fedd\" data-element_type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-a37d62b elementor-widget elementor-widget-heading\" data-id=\"a37d62b\" data-element_type=\"widget\" data-widget_type=\"heading.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t<h2 class=\"elementor-heading-title elementor-size-default\">Los pueblos Ind\u00edgenas, sue\u00f1an con una vida digna, la Esperanza no defrauda<\/h2>\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-7074888 elementor-widget elementor-widget-image\" data-id=\"7074888\" data-element_type=\"widget\" data-widget_type=\"image.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/arquidiocesisdepopayan.org\/web\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/SEMANA-3-Lema-Los-Pueblos-Indigenas-suenan-con-una-vida-digna-la-Esperanza-no-defrauda.jpg\" title=\"\" alt=\"\" loading=\"lazy\" \/>\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-ebe353c elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"ebe353c\" data-element_type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-f0887c1\" data-id=\"f0887c1\" data-element_type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-d30b262 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"d30b262\" data-element_type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p><strong>MINGA PREPARATORIA PARA VIVIR\u00a0 <\/strong><strong>EL JUBILEO DE LA ESPERANZA\u00a0 <\/strong><strong>DE LOS PUEBLOS INDIGENAS\u00a0 <\/strong><strong>DE LA ARQUIDIOCESIS DE POPAYAN <\/strong><strong>Mayo 25 al 24 de agosto\u00a0 <\/strong><strong>\u201cA\u00f1o Santo 2025\u201d<\/strong><\/p>\n<p><strong>Introducci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p><strong>La Pastoral Ind\u00edgena de la Arquidi\u00f3cesis de Popay\u00e1n<\/strong>, contin\u00faa animando a cada uno de los hermanos originarios en sus territorios para que nos sigamos preparando\u00a0 \u00a0para el gran d\u00eda de Jubileo en el mes de agosto. Esta es la <strong>Tercera Semana de preparaci\u00f3n<\/strong>. Esta semana centramos nuestra preparaci\u00f3n en meditar las palabras del Papa Francisco, de grata memoria, quien siempre fijo su mirada de pastor y de padre en los pueblos originarios. Los pueblos ind\u00edgenas fueron un referente a lo largo de todo su ministerio pretino. Siempre hubo una palabra de aliento ante el dolor, el sufrimiento y el maltrato. La esperanza y la misericordia fueron su legado y rotula que marc\u00f3 el caminar y que con su voz de profeta y sus mensajes de evangelio siempre resonaron como trueno en los o\u00eddos de quienes lo escuchamos y atendimos a sus mensajes.\u00a0<\/p>\n<p>Con san Pablo, Francisco nos hizo saber de nuevo que la esperanza no defrauda, no se frustra y que Jesucristo es nuestra \u00fanica esperanza, pues en \u00c9l tenemos vida y vida en abundancia (Jn1 10, 10)<\/p>\n<p>Que mar\u00eda, la madre de la Divina espera nos acoja en sus brazos de madre y nos conduzca a Jes\u00fas el Se\u00f1or de la Esperanza.<\/p>\n<p><strong>SEMANA 3:\u00a0 <\/strong><strong>JUNIO 08 al 14<\/strong><\/p>\n<p>Lema: Los Pueblos Ind\u00edgenas, sue\u00f1an con una vida digna, la Esperanza no defrauda.<\/p>\n<p><strong>Texto B\u00edblico: <\/strong><strong>Romanos 5, 1-5<\/strong><\/p>\n<p>Hermanos, por la fe, pues, hemos sido reordenados, y estamos en paz con Dios por medio de Jesucristo, nuestro Se\u00f1or.<\/p>\n<p>Por \u00e9l hemos tenido acceso a un estado de gracia e incluso hacemos alarde de esperar la misma Gloria de Dios.<\/p>\n<p>Al mismo tiempo nos sentimos seguros incluso en las tribulaciones, sabiendo que la prueba ejercita la paciencia, que la paciencia nos hace madurar y que la madurez <strong>aviva la esperanza, la esperanza no quedar\u00e1 frustrada<\/strong>, pues ya se nos ha dado el Esp\u00edritu Santo, y por \u00e9l el amor de Dios se va derramando en nuestros corazones.<\/p>\n<p><strong>Palabra de Dios <\/strong><\/p>\n<p><strong>Meditaci\u00f3n:<\/strong> Texto extradido y organizado de las diversas predicaciones del Papa Francisco<\/p>\n<p><strong>Momento espiritual:<\/strong> Leer el texto B\u00edblico y con<\/p>\n<p>versar en la Tulpa sobre los dolores, sufrimiento s y esperanzas de nuestros pueblos, desde nuestros ancestros hasta hoy.<\/p>\n<p><strong>Obra de Misericordia<\/strong>: Visitar a los cautivos de libertad, si los hay en mi comunidad<\/p>\n<p><strong>LOS PUEBLOS IND\u00cdGENAS, SUE\u00d1AN CON UNA VIDA DIGNA, LA ESPERANZA NO DEFRAUDA.<\/strong><\/p>\n<p>Los pueblos originarios hemos tejido a trav\u00e9s de la historia caminos de resistencia y luchas continuas en pro de salvaguardar la integridad y alcanzar la planitud de una vida digna. Donde podamos ser tratados como iguales y vistos con los mismos ojos ante a el mundo. \u00a0Como ind\u00edgenas merecemos respeto, so\u00f1amos una vida digna, con acceso a la tierra, salud, educaci\u00f3n, pero para ello se precisa de la voluntad pol\u00edtica de los gobernantes para implementar las pol\u00edticas p\u00fablicas en las comunidades.<\/p>\n<p>La dignidad humana de los pueblos ind\u00edgenas es un tema fundamental que se reconoce internacionalmente. Se trata de la idea de que todos los seres humanos, incluyendo los pueblos ind\u00edgenas, poseen una dignidad intr\u00ednseca que debe ser respetada y protegida. Los pueblos ind\u00edgenas tienen derecho a la vida, a la libertad, a la seguridad, a la igualdad y a la no discriminaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Con este eco de s\u00faplica, dolor y esperanza, llegamos despu\u00e9s de quinientos a\u00f1os a encontrarnos entre los preferidos y amados por Dios y altamente reconocidos por la Iglesia como unos seres que valemos y que podremos tener sue\u00f1os de esperanza, de una vida digna, donde nuestros derechos y nuestra humanidad sea recomida y valorada.<\/p>\n<p>La convocatoria a vivir el Jubileo de la esperanza, y las gratas palabra del Papa Francisco de Feliz memoria, son un reflejo de que los pueblos originarios, hoy m\u00e1s que ayer estamos junto al coraz\u00f3n de papa y por ende de la iglesia.<\/p>\n<p>He aqu\u00ed unos fragmentos de la Bulla Jubilar: \u00abLa Esperanza no defrauda\u00bb (Rm 5,5). Bajo el signo de la esperanza el ap\u00f3stol Pablo infund\u00eda aliento a la comunidad cristiana de Roma. La esperanza tambi\u00e9n constituye el mensaje central del pr\u00f3ximo Jubileo, que seg\u00fan una antigua tradici\u00f3n el Papa convoca cada veinticinco a\u00f1os. Pienso en todos los peregrinos de esperanza que celebrar\u00e1n su Jubileo en las Iglesias particulares. Que pueda ser para todos un momento de encuentro vivo y personal con el Se\u00f1or Jes\u00fas, \u00abpuerta\u00bb de salvaci\u00f3n (cf. Jn 10,7.9); con \u00c9l, a quien la Iglesia tiene la misi\u00f3n de anunciar siempre, en todas partes y a todos como \u00abnuestra esperanza\u00bb (1 Tm 1,1).<\/p>\n<p>Todos esperan. En el coraz\u00f3n de toda persona anida la esperanza como deseo y expectativa del bien, aun ignorando lo que traer\u00e1 consigo el ma\u00f1ana. Sin embargo, la imprevisibilidad del futuro hace surgir sentimientos a menudo contrapuestos: de la confianza al temor, de la serenidad al desaliento, de la certeza a la duda. Encontramos con frecuencia personas desanimadas, que miran el futuro con escepticismo y pesimismo, como si nada pudiera ofrecerles felicidad. Que el Jubileo sea para toda ocasi\u00f3n de reavivar la esperanza. La Palabra de Dios nos ayuda a encontrar sus razones. Dej\u00e9monos conducir por lo que el ap\u00f3stol Pablo escribi\u00f3 precisamente a los cristianos de Roma.<\/p>\n<p>La esperanza efectivamente nace del amor y se funda en el amor que brota del Coraz\u00f3n de Jes\u00fas traspasado en la cruz: \u00abPorque si siendo enemigos, fuimos reconciliados con Dios por la muerte de su Hijo, mucho m\u00e1s ahora que estamos reconciliados, seremos salvados por su vida\u00bb (Rm 5,10). Y su vida se manifiesta en nuestra vida de fe, que empieza con el Bautismo; se desarrolla en la docilidad a la gracia de Dios y, por tanto, est\u00e1 animada por la esperanza, que se renueva siempre y se hace inquebrantable por la acci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo.<\/p>\n<p>Es justo reconocer que existen iniciativas esperanzadoras que surgen de vuestras bases y de vuestras organizaciones, y propician que sean los propios pueblos originarios y comunidades los guardianes de los bosques, y que los recursos que genera la conservaci\u00f3n de los mismos reviertan en beneficio de sus familias, en la mejora de sus condiciones de vida, en la salud y educaci\u00f3n de sus comunidades\u201d.<\/p>\n<p>As\u00ed mis, me es grato recordar que el Santuario de Nuestra Se\u00f1ora de Guadalupe en la Ciudad de M\u00e9xico se est\u00e1 preparando para celebrar, en el 2031, los 500 a\u00f1os de la primera aparici\u00f3n de la Virgen. Por medio de Juan Diego, la Madre de Dios hac\u00eda llegar un revolucionario mensaje de esperanza que a\u00fan hoy repite a todos los peregrinos y a los fieles: \u00ab\u00bfAcaso no estoy yo aqu\u00ed, que soy tu madre?\u00bb. [20] Un mensaje similar se graba en los corazones en tantos santuarios marianos esparcidos por el mundo, metas de numerosos peregrinos, que conf\u00edan a la Madre de Dios sus preocupaciones, sus dolores y sus esperanzas. Que en este A\u00f1o jubilar los santuarios sean lugares santos de acogida y espacios privilegiados para generar esperanza. Invito a los peregrinos que vendr\u00e1n a Roma a detenerse a rezar en los santuarios marianos de la ciudad para venerar a la Virgen Mar\u00eda e invocar su protecci\u00f3n. Conf\u00edo en que todos, especialmente los que sufren y est\u00e1n atribulados, puedan experimentar la cercan\u00eda de la m\u00e1s afectuosa de las madres que nunca abandona a sus hijos; ella que para el santo Pueblo de Dios es \u00absigno de esperanza cierta y de consuelo\u00bb.(<em>Spes non confundit)<\/em><\/p>\n<p><strong>Esp. LUIS ARIEL FISCU\u00c9\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong><em>Delegado de Pastoral Ind\u00edgena <\/em><\/strong><strong><em>Arquidi\u00f3cesis de Popay\u00e1n<\/em><\/strong><\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los pueblos Ind\u00edgenas, sue\u00f1an con una vida digna, la Esperanza no defrauda MINGA PREPARATORIA PARA VIVIR\u00a0 EL JUBILEO DE LA ESPERANZA\u00a0 DE LOS PUEBLOS INDIGENAS\u00a0 DE LA ARQUIDIOCESIS DE POPAYAN Mayo 25 al 24 de agosto\u00a0 \u201cA\u00f1o Santo 2025\u201d Introducci\u00f3n La Pastoral Ind\u00edgena de la Arquidi\u00f3cesis de Popay\u00e1n, contin\u00faa animando a cada uno de los &hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_uag_custom_page_level_css":"","footnotes":""},"categories":[1,84,204],"tags":[],"class_list":["post-14783","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-arquidiocesis-de-popayan","category-boletines","category-indigena","no-thumb"],"uagb_featured_image_src":{"full":false,"thumbnail":false,"medium":false,"medium_large":false,"large":false,"1536x1536":false,"2048x2048":false,"post-thumbnail":false,"brotherlylove-thumb-s":false,"brotherlylove-thumb-blog-grid":false,"brotherlylove-thumb-blog-masonry":false,"brotherlylove-thumb-l":false,"brotherlylove-thumb-blog":false,"brotherlylove-thumb-project":false,"brotherlylove-thumb-project-term":false,"awb_sm":false,"awb_md":false,"awb_lg":false,"awb_xl":false,"og-image":false,"og-image@2x":false},"uagb_author_info":{"display_name":"Arquidi\u00f3cesis de Popay\u00e1n","author_link":"https:\/\/arquidiocesisdepopayan.org\/web\/author\/arquidp\/"},"uagb_comment_info":0,"uagb_excerpt":"Los pueblos Ind\u00edgenas, sue\u00f1an con una vida digna, la Esperanza no defrauda MINGA PREPARATORIA PARA VIVIR\u00a0 EL JUBILEO DE LA ESPERANZA\u00a0 DE LOS PUEBLOS INDIGENAS\u00a0 DE LA ARQUIDIOCESIS DE POPAYAN Mayo 25 al 24 de agosto\u00a0 \u201cA\u00f1o Santo 2025\u201d Introducci\u00f3n La Pastoral Ind\u00edgena de la Arquidi\u00f3cesis de Popay\u00e1n, contin\u00faa animando a cada uno de los&hellip;","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/arquidiocesisdepopayan.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14783","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/arquidiocesisdepopayan.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/arquidiocesisdepopayan.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/arquidiocesisdepopayan.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/arquidiocesisdepopayan.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=14783"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/arquidiocesisdepopayan.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14783\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/arquidiocesisdepopayan.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=14783"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/arquidiocesisdepopayan.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=14783"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/arquidiocesisdepopayan.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=14783"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}